sábado, 5 de junio de 2010

Minucuento. La vida

     Nuestras vidas son como los trenes. Hay personas que sólo están ahí para hacernos más ameno el viaje. Algunos, quizá por miedo, se quedan en el andén sin hacer nada, hasta que llega el día en que se dan cuenta de que ya no habrá mas trenes que pasen a recogerlos.
     El problema de esto es que una vez dentro, nunca sabes en qué parada va a bajarse cada viajero, ni si esa será la última vez que verás a la persona que en estos momentos tienes apenas a dos metros de ti. ¿Qué hacer entonces? Disfruta al máximo del momento que pases con cada persona porque ¿quién sabe si será el último?  A veces ese momento es vital para darse cuenta de que los asientos están ahí para que ocupes tu sitio y que el tren es capaz de llevarte tan lejos como seas capaz de imaginar, pero muy pocos son lo que descubren este secreto.

Les invito a que tomen asiento.


 
Elena Maura Bengoechea

5 comentarios:

LAFORA dijo...

Por eso siempre viajo en bus... :)
muy profundo natuus, me ha gustado molto, desde la fauna hacemos un llamamiento en contra de este post que incita a la tala de árboles para hacer clinex! ajajajaj

PioChesko dijo...

Sublime!!! :D "mola mazo" como decis por el norte jajajaaj
m gusta ver k vuelves a escribir ^^
espero estar en tu mismo vagón y sentado junto a ti :) y espero k sea asi por siempre (K)

Librepensadora dijo...

Gracias chicos!! Sé que vosotros no sois de los de perder trenes =)

Pablo Maura dijo...

sabes q este martes/miércoles escribí algo super parecido con la misma metáfora y todo xo en molón? jajaja

Librepensadora dijo...

Jajaja en serio?? Ya me lo pasarás =)

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